Geoportal FIPRODEFO > Plan de Ordenamiento Forestal Metropolitano (POFMET) > Guia de plagas forestales urbanas > Enfermedades > Oídio (Erysiphe spp.) (Kunth) G. Don

Clasificación

Reino: Fungi
División: Ascomycota
Clase: Leotiomycetes
Orden: Erysiphales
Familia: Erysiphaceae
Género: Erysiphe
Especies: lagerstromiae, australiana
Nombres Científicos: Erysiphe lagerstroemiae E. West (1933), E. australiana (McAlpine) U. Braun & S. Takam (2000)

Tipo de daño: Moho
Zona del daño: en hojas

La Atmosférica es un árbol ornamental muy interesante por su corteza poco común y sus flores rosas a morado, así como su porte pequeño. Sin embargo, en la primavera y el otoño algunas hojas parecen cubrirse de un polvo blanco, el cual es signo de una enfermedad llamada Oídio.

Son hongos parásitos que forman un micelio de color blanco sobre la superficie de hojas, flores y ramas jóvenes, que mediante unas estructuras de anclaje llamadas apresorios lobulados, que se pegan a la superficie de la hoja, y forman pequeñas hifas de penetración por las cuales obtienen nutrientes de las células vegetales. Las hifas que son los filamentos cilíndricos que conforman el micelio, en éste género son anchas, septadas, y ramificadas. El Oidium es la fase asexual del hongo, en la cual se producen unas estructuras llamadas conidióforos; los cuales surgen de las hifas superficiales de manera erecta y forman conidios (esporas) en las puntas y varían en formas y tamaños. La reproducción sexual se da cuando existen condiciones favorables para la formación de cuerpos fructíferos llamados ascocarpos (exclusivos de los hongos Ascomycetes), los cuales son de tipo casmotecio, son deprimidos y globosos; lo recubren varias capas de células oscuras, de ahí surgen apéndices, ramificados de forma irregular o simples, éstos aparecen en la parte inferior del cuerpo fructífero. En su interior se forman estructuras que contienen las esporas llamados ascas, con 3-8 esporas.

En la última parte del año, este hongo produce una estructura de hibernación llamada ascoma; el cual es una pequeña estructura esférica de color oscuro, aproximadamente del tamaño de un pequeño grano de amapola, y se observa fácilmente entre el moho blanquecino. Los ascomas sobreviven al invierno en hojas o en la composta, y producirá esporas en la primavera para que puede reinfectar los árboles de Atmosférica (Lagerstroemia indica).

Atmosférica (Lagerstroemia indica, L.)

Visto bajo el microscopio, el hongo se asimila una serie de cadenas de cuentas y produce muchas esporas, por lo que le da apariencia de polvo blanquecino o cenicilla.

El oídio crece principalmente en tejidos vegetales jóvenes y con crecimiento activo. El hongo puede cubrir por completo los brotes y hojas nuevas causándoles daños severos. Es menos probable que las hojas más viejas se vean afectadas, pero pueden llegar a infectarse en condiciones propicias para la enfermedad. Los brotes ligeramente afectados pueden secarse y marchitarse mientras que lo que están severamente dañados pueden caerse. Las hojas infectadas se pueden enroscar y doblar. Una infección grave también puede causar defoliación prematura.

Las esporas del oídio (Erysiphe) son diseminadas por el viento. Bajo condiciones favorables, la infección puede ocurrir entre 3 y 5 días después de que la espora cae sobre la Atmosférica. Las esporas del oídio pueden germinar e infectar en ausencia de agua sobre el tejido de la planta, siempre que haya una humedad adecuada en el aire. Los días cálidos y las noches frías (15 ° - 27 ° C) favorecen el desarrollo y la propagación del oídio. El crecimiento del oídio se detiene cuando la temperatura de la hoja es superior a 33 ° C.

No existen muchos estudios sobre organismos antagonistas de estos hongos.

El mejor método de manejo es la prevención. Se requiere usar variedades resistentes, así como proporcionar a las plantas buena luz solar y utilizar buenas prácticas culturales como; evitar el exceso de fertilización y eliminar las hojas afectadas en el otoño, lo cual controlará el oídio en la mayoría de las situaciones. Se debe fomentar una buena circulación del aire mediante la poda selectiva y la colocación de los árboles en un espacio adecuado, para reducir las posibilidades del asentamiento de las esporas y mantener un nivel de humedad del aire bajo, y a luz solar directa. Existen numerosos fungicidas, tanto naturales como sintéticos, que están disponibles para controlar el oídio. Los fungicidas naturales como el extracto de aceite de Neem y el bicarbonato de potasio han demostrado ser efectivos cuando se usan correctamente. Los fungicidas generalmente no son necesarios en la parte más calurosa del año ya que el hongo del oídio está inactivo y los fungicidas pueden causar más daño a las plantas.