Geoportal FIPRODEFO > Plan de Ordenamiento Forestal Metropolitano (POFMET) > Guia de plagas forestales urbanas > Plagas > Chinche roja (Stenomacra marginella)

Clasificación

Reino: Animalia
Fillum: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Hemiptera
Suborden: Heteroptera
Familia: Largidae
Género: Stenomacra
Especie: marginella
Nombre científico: Stenomacra marginella (Herrich-schaeffer, 1850)

Tipo de daño: Succionador de savia
Zona del daño: fuste, ramas, ramillas y frutos

A esta especie se le conoce también como Willy o brujita, y dado que forma grandes agregaciones, se le ha considerado desagradable o plaga en ciertas épocas del año.

Estudios recientes de Stenomacra marginella sugieren que es una chinche omnívora que se alimenta de todo tipo de materia orgánica, como lo son varias especies de arbolado urbano, cultivos agrícolas, excretas de aves e incluso de sus propios huevecillos y ninfas.

Las ninfas de primer estadio presentan la parte media ventral del tórax de color rojo anaranjado, para el tercer estadio la mancha rojiza se hace más definida, aunque varía en el área cubierta y en el cuarto estadio la mancha roja del abdomen sigue siendo de tamaño variado, desde casi circular hasta romboidal, esto le hace pensar a mucha gente que son venenosos, sin embargo, se considera que es un color de advertencia para sus depredadores.

Esta especie parece tener una sola generación al año y su ciclo de vida está muy relacionado con la floración y fructificación de sus plantas huéspedes. La oviposición inicia en el mes de mayo y se prolonga hasta fines de julio. Las masas de huevecillos son puestas en diferentes partes del hospedante o incluso en estructuras no vegetales como bardas o piedras. Las ninfas emergen durante junio y julio; casi siempre están agregadas o incluso protegidas por los adultos. Las ninfas concluyen su desarrollo a finales de invierno.

No son selectivos en sus hospedantes por lo que se pueden encontrar en varias especies arbóreas, como: eucalipto, fresno, olmo chino, trueno, laurel de la india, etc.

Los árboles infestados no parecen presentar sintomatología por el ataque masivo de la chinche roja, pero se pueden observar fácilmente las grandes congregaciones alimentándose sobre el árbol.

La chinche roja Stenomacra marginallis de manera directa se considera inofensiva para el arbolado urbano, pero de manera indirecta puede transmitir enfermedades microbianas. Debido a que es un insecto muy activo y por su alta tasa reproductiva, es considerado muy molesto ya que puede caer sobre la ropa o subirse a las personas.

Rara vez causan la muerte del hospedante; sin embargo, provocan debilitamiento de los árboles infestados y afectan la calidad estética del follaje, ya que este se puede observar clorótico y con puntuaciones. Debido a la gran cantidad de chinches causan aversión de la gente hacia ellas.

En ambientes urbanos tiene cierta importancia por su abundancia y aspecto, en poblaciones muy grandes si se recomienda el control.

Se le considera una especie principalmente fitófaga ya que se alimenta de la savia de las plantas, aunque estudios han demostrado que también se alimenta de sus propios huevos y ninfas (caníbal), así como de numerosas especies que conforman el arbolado urbano, de cultivos agrícolas, y de excretas de aves, por lo cual se le considera una especie omnívora (se alimenta de todo tipo de materia orgánica).

El saber que tiene una sola generación al año, el conocer el ciclo de vida, el que su etapa ninfal es relativamente corta y que su ciclo de vida está sincronizado con la fenología de sus plantas huéspedes, nos ayudan a considerar medidas de control que en algún momento podrían aplicarse cuando las agregaciones de esta especie resulten molestas. Quizá resulte más fácil el control durante el periodo de oviposición y sólo enfocado sobre las plantas huéspedes. Se recomienda el uso de insecticidas de contacto debido a que siempre están expuestos y en grupo, es preferible que la aspersión se realice cuando las ninfas estén agregadas.

Otra alternativa es la aplicación de Bacillus thuringiensis en la etapa ninfal, ya que en esta etapa es más suceptible.

Thiametoxan muestra una mayor mortalidad de chinches (77 %) respecto del Imidacloprid (44,4 %).