Geoportal FIPRODEFO > Plan de Ordenamiento Forestal Metropolitano (POFMET) > Guia de plagas forestales urbanas > Plagas > Avispa agalladora del eucalipto (Leptocybe invasa)

Clasificación

Reino: Animalia
Fillum: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Suborden: Apocrita
Superfamilia: Chalcidoidea
Familia: Eulophidae
Subfamilia: Tetrastichinae
Género: Leptocybe
Especie: invasa
Nombre científico: Leptocybe invasa (Fisher y La Salle, 2004)

Tipo de daño: Defoliador
Zona del daño: hojas

Especie nativa de Australia, aunque se desconoce la distribución. se ha ido expandiendo por África, Asia, Europa y América por el comercio viverista. Las avispas adultas pueden propagarse muy rápidamente por medio del vuelo y el viento, también se pueden introducir en nuevas áreas a través del movimiento de los viveros y el tráfico de vuelos internacionales.

La hembra es una avispa pequeña de 1.2mm en promedio, de color marrón con un ligero brillo metálico distintivo de azul a verde. Con la excepción de un macho reportado en Turquía, se ha observado que es una especie que puede reproducirse a partir de un ovulo sin necesidad de fecundación. Las larvas son diminutas, blancas y sin patas.

Los huevos se colocan en la epidermis de los lados superiores de las hojas recién desarrolladas, en ambos lados del nervio central, en los peciolos y en el parénquima de las ramas.

Las larvas carecen de patas, se desarrollan dentro de la planta huésped. Se tienen registradas cinco etapas de desarrollo de la agalla:

Desde la oviposición hasta la emergencia del adulto son en promedio 130 días.

Ataca varias especies del género Eucalyptus: E. saligna, E. botryoides, E. bridgesiana, E. camaldulensis, E. cinérea, E. dunii, E. globulus, E. grandis, E. gunii, E. maidenii, E. nicholii, E. pulverulenta, E. robusta, E. rudis, E. saligna, E. tereticornis, E. viminalis y E. urophylla además de varios hibridos.

Los arboles muy atacados muestran caída de la hoja, aspecto nudoso, pérdida de crecimiento y vigor, muerte regresiva y finalmente la muerte.

Las larvas en desarrollo forman agallas en forma de protuberancias en la parte media de la hoja, los peciolos y los tallos de la nueva hoja en crecimiento de eucaliptos jóvenes y plántulas de vivero. Durante los brotes de la plaga, la presión de la avispa es intensa y todo nuevo crecimiento puede ser dañado. El impacto de la avispa en el desarrollo de un árbol adulto aún no está claro.

Se pueden encontrar agallas en la mayoría de las hojas cuando estas ocurren en grandes cantidades.

Las agallas causan deformaciones en las hojas, perdida de rendimiento y valor ornamental, pérdida de hojas y en el peor de los casos muerte del árbol.

Las avispas parasitoides Aprostocetus (Eulophidae), Quadrastichus (Eulophidae) y Megastigmus (Torymidae).

Control Biológico

El uso de la avispa parasitoide Selitichodes neseri (Eulophidae) ha demostrado ser eficaz contra la plaga en condiciones de laboratorio.

A pesar de la importancia de la plaga a nivel mundial, no hay una estrategia de manejo fijada. Si bien se ha evaluado la posibilidad de su control químico, la mayoría de los productos evaluados se han mostrado ineficientes y no existen formulados que estén registrados oficialmente para su empleo en forestales. De todas maneras, la utilización de esta práctica sólo podría ser aplicada a nivel de los viveros o plantaciones muy jóvenes y en todo caso, debería contemplar a aquellos productos cuyo modo de acción fuera sistémico y de bajo impacto en organismos benéficos.

Considerando que el ataque de L. invasa ocurre con frecuencia en árboles en crecimiento, el monitoreo exhaustivo a nivel de viveros, así como en plantaciones jóvenes recientemente implantadas constituye una herramienta de fundamental importancia para detectar el inicio de las infestaciones (presencia de agallas recientes) y evitar entonces una mayor dispersión de la plaga manejando adecuadamente el destino de los plantines.

Con respecto al control biológico de la plaga, teniendo en cuenta que L. invasa es una plaga exótica, que esta condición reduce la posibilidad de hallar en el ámbito local enemigos naturales específicos capaces de regular su abundancia poblacional y que esta especie invasora estaría en una etapa preliminar de su colonización y establecimiento, surge la posibilidad de implementar una estrategia de Control Biológico Clásico, basada en la introducción de enemigos naturales específicos de L. invasa.