Geoportal FIPRODEFO > Plan de Ordenamiento Forestal Metropolitano (POFMET) > Guia de plagas forestales urbanas > Plagas > Escarabajo de la corteza (Hylesinus aztecus)

Clasificación

Reino: Animalia
Fillum: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Coleoptera
Suborden: Polyphaga
Familia: Curculionidae
Subfamilia: Scolytinae
Género: Hylesinus
Especie: aztecus
Nombre científico: Hylesinus aztecus

Tipo de daño: barrenador
Zona del daño: fuste y ramas

Hylesinus aztecus es un escarabajo ambrosial, esto significa que está asociado a un hongo. Cuando el insecto ingresa al interior del árbol, inocula las esporas que lleva consigo, de estas esporas crece un hongo del cual se alimentará, a su vez este hongo invade el sistema de conducción y acelera la muerte del árbol.

El macho es un escarabajo pequeño de forma oval de 3.8 mm a 4.2 mm de longitud, de color café oscuro, superficie del cuerpo rugosa con escamas más claras en patrones.

Los huevos son ovales, de color blanco brillante, de 1 mm de longitud.

La larva en forma de “C”, no tiene patas y su cabeza está bien desarrollada, armada de fuertes mandíbulas.

En fresnos sobre maduros o debilitados las ramas y fustes son infestadas por adultos, estos forman las galerías parentales donde se llevará a cabo la cúpula, de estas galerías parten las galerías larvales en cuyo extremo son puestos los huevos, uno por nicho, los huevos quedan cubiertos con residuos de la galería. A las pocas semanas eclosionan los huevos y sale una larva e inicia su alimentación. La larva hace su propia galería con forme se alimenta. Al concluir el periodo de alimentación, la larva hace una cámara oval, en la que pasaran a pupar. Después de 2 a 3 semanas emergerá el adulto que requerirá un par de semanas para conseguir la madurez total y así salir del árbol para buscar otro hospedero.

H. aztecus tiene de dos a tres generaciones por año, con estados de desarrollo sobrepuestos.

Fresnos (Fraxinus spp.)

El ataque de H. aztecus se presenta cuando el árbol ha pasado por un periodo de sequía excesiva y se puede detectar por la presencia de pequeñas perforaciones en la corteza con aserrín expulsado por el adulto. En ataques avanzados también se puede observar savia escurriendo de las perforaciones ya que el árbol trata de sellar las heridas.

Los escarabajos penetran por las hendiduras de la corteza hasta llegar al sistema vascular del árbol. Cuando los árboles son jóvenes o tienen buenas condiciones de aprovisionamiento de agua, rechazan a los insectos e incluso les provocan la muerte, al quedar atrapados en la savia resultante de la lesión que ellos mismos hacen. Cuando el insecto logra llegar a la zona del cambium, perfora un túnel o galería. Los adultos inoculan unos hongos simbiontes manchadores de la madera, que contribuyen al aceleramiento de la muerte del árbol.

Los adultos atacan árboles en diferentes condiciones de vigor, desde arboles completamente sanos, hasta arboles debilitados o moribundos. Solo tienen éxito en arboles debilitados por causas externas o por sobremaduréz.

Principalmente escarabajos depredadores, como Temnoscheila sp. (Trogossitidae), Enoclerus sp. (Cleridae) y Hololepta sp. (Histeridae). En ambientes urbanos se desconocen enemigos naturales.

En el caso de ramas infestadas se recomienda realizar podas en las partes afectas y tratar los residuos con insecticida, se deben sellar las heridas provocadas al árbol por efecto de la poda. Cuando el ataque fue realizado en el fuste y ya está muy avanzado, se recomienda derribar el árbol, descortezarlo y tratar con insecticida. Si el daño no es muy avanzado se puede controlar la plaga mediante la aplicación de insecticidas sistémicos a través de inyección. (Endoterapia).

La prevención del ataque se puede realizar mejorando las condiciones ambientales, como fertilización, riego y estructura del sustrato (no compactado).