Geoportal FIPRODEFO > Plan de Ordenamiento Forestal Metropolitano (POFMET) > Guia de plagas forestales urbanas > Plagas > Conchuela del Eucalipto (Glicaspis brimblecombei)

Clasificación

Reino: Animalia
Fillum: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Hempitera
Suborden: Sternorrhyncha
Familia: Psyllidae
Género: Glycaspis
Especie: brimblecombei
Nombre científico: Glycaspis brimblecombei (Moore, 1964)

Tipo de daño: Succionador de savia
Zona del daño: Hojas

Glicaspis brimblecombei es un insecto succionador de savia de las hojas, asociado básicamente a los llamados eucaliptos rojos, principalmente en el arbolado urbano y rural. G. brimbleicombei es una plaga exótica originaria de Australia, su introducción a México fue reportada en el 2001 proveniente de Estados Unidos, en menos de un año se dispersó en 12 Estados del país; y para el 2003 ya estaba presente en 24 Estados de la República Mexicana.

Los adultos presentan dimorfismo sexual, las hembras son ligeramente más grandes que los machos; miden entre 2,5 y 3,1 mm de longitud. Sus cuerpos son delgados, presentan color verde claro, con manchas anaranjadas y amarillas. Los adultos se diferencian de otros Psílidos ya que presentan proyecciones frontales relativamente largas sobre sus cabezas (llamada cono genal) debajo de cada ojo. Los huevos son de forma ovoide y de color amarillento. Son colocados individualmente o en grupos dispersos, sin ninguna protección. En tanto, las ninfas son de color anaranjado amarillo, el tórax es anaranjado y los rudimentos alares gris oscuros. Las ninfas forman una cubierta protectora cónica de color blanco (lerp en inglés), compuesta principalmente de una secreción azucarada cristalizada, en capas ensambladas, que se asemejan a una escama. El cono puede alcanzar un diámetro de 3 mm y 2 mm de alto y va aumentando de tamaño a medida que las ninfas crecen, estas se desarrollan dentro del cono hasta que emergen los adultos.

Durante su estadio de ninfa este tipo de psílido forma una cubierta protectora llamada “escama” o “lerp”. Estas cubiertas escamosas están compuestas principalmente de una secreción dulce cristalizada y en este caso, en capas ensambladas hemisféricas, blancas y pequeñas que llegan a medir 3.1 mm de diámetro y 3.1 mm de alto. Por debajo de la escama se encuentran las ninfas que son de color amarillo cafesosa y se observa similar a los áfidos ápteros, el tórax es anaranjado y los rudimentos alares gris oscuro. El desarrollo de las ninfas se realiza dentro de la escama hasta que emergen los adultos; machos y hembras son alados y pueden volar o ser arrastrados por el viento, sus cuerpos son delgados que miden 3.1 mm de largo de color verde claro con manchas anaranjadas y amarillas, sus alas son transparentes que usualmente se sostienen como cubierta sobre su abdomen. Los adultos de esta especie se diferencian de otros psílidos en que tienen proyecciones frontales relativamente largas sobre su cabeza debajo de cada ojo. Las hembras ovipositan en hileras o grupos de huevecillos color amarillo verdoso en las hojas o brotes tiernos.

 

Como otros psílidos, estos organismos tienen una metamorfosis gradual la cual incluye el huevo, cinco estadios ninfales y el adulto. No hay estado de pupa. Las hembras prefieren colocar sus huevos en hojas suculentas y brotes jóvenes, por lo que la población se incrementa al producirse el crecimiento nuevo de la planta. Sin embargo, todos los estadios del ciclo de vida de los psílidos pueden ocurrir tanto en el follaje joven como maduro. Ninfas jóvenes pueden ser observadas excretando sustancias cristalinas y gelatinosas por la parte posterior de su cuerpo. Las ninfas maduras se encuentran escondidas debajo de su escama.

Los adultos pueden volar sobre grandes distancias, aunque no se tienen antecedentes sobre la distancia aproximada de dispersión anual. Sin embargo, su dispersión pasiva podría ser muy alta, considerando que los adultos son muy pequeños y pueden ser transportados por el viento, además pueden ser dispersados por animales o incluso por personas. Otro agente de dispersión son los camiones, que pueden transportar involuntariamente follaje infestado, convirtiéndose en un eficiente agente de dispersión. Como las ninfas de esta especie viven bajo una cubierta protectora (escama), esto le permitiría sobrevivir largos viajes protegidos en su interior, sí es que plantas o follaje de sus hospederos fueran transportados

Su hospedero primario es Eucalyptus spp., especialmente los eucaliptos rojos. En el estado de Jalisco solo se encontró afectando a la especie de Eucaliptus camaldulensis y se agudizo el daño en áreas urbanas.

Las infestaciones de Glycaspis brimblecombei son fácilmente reconocidas por el escudo cónico blanco secretado por las ninfas. Poblaciones numerosas de estos psílidos, al alimentarse, secretan una sustancia azucarada que se deposita sobre las hojas, formando una fumagina que torna las hojas oscuras y de aspecto desagradable.

Succiona la savia de las hojas, provoca caída prematura del follaje, así como una secreción de mielecilla, que sirve para que se establezca un hongo llamado fumagina, el cual proporciona una coloración oscura y desagradable al árbol. Las consecuencias de la infestación se traducen en pérdida del follaje, reducción de crecimiento y después de varias defoliaciones sucesivas en la mortalidad de puntas y ramas. El vigor del árbol se ve afectado y queda expuesto a otros insectos, principalmente a un cerambicido del género Neoclytus casicus y hongos los cuales lo pueden llevarlo a la muerte.

Causa debilitamiento del hospedero, perdida de follaje y disminuye la calidad estética del arbolado. En infestaciones severas provocar la muerte del árbol. Según estimaciones realizadas en el estado de Jalisco (2001), esta plaga ha ocasionado la muerte de más del 60% de los eucaliptos de áreas urbanas.

Este insecto es de importancia y contribuye a marcar un cambio en la política de utilización de eucaliptos en ambientes urbanos.

Método sanitario:

Debido a que Glycaspis brimblecombei posee un alto grado de dispersión, es recomendable, como medida preventiva, respetar estrictamente los cuidados sanitarios cuando se traslada material vegetal de Eucalyptus.

Control cultural:

El manejo cuidadoso de los arboles plagados puede ser importante para reducir el estrés causado por la defoliación. Los árboles deben regarse en los periodos prolongados de sequía, el agua debe ser aplicada lentamente fuera del área de goteo, es decir, no cerca del tronco con la finalidad de no saturar el suelo en el sitio donde se encuentran las raíces de absorción, se recomienda la poda de ramas muertas para evitar riesgo, remover y quemar las hojas que se encuentren en el suelo.

Control Químico:

La fumigación de árboles pequeños puede ser útil para reducir las poblaciones altas, pero los efectos generalmente no son de larga duración. El control de psílidos con aerosoles en árboles grandes es difícil y costoso, y requiere una cobertura muy completa de todas las superficies de las hojas. Se ha observado cierta medida de control duradero utilizando insecticidas sistémicos como imidacloprid y abamectina, y esto a veces se recomienda si se quiere salvar árboles valiosos o emblemáticos con un sistema de inyecciones. Este control para áreas urbanas resulta muy costoso por las aplicaciones periódicas que hay que estar realizando.

Control Biológico:

Es un método de control de plagas, enfermedades que consiste en utilizar organismos vivos con objeto de controlar las poblaciones de otro organismo.

Existen varias familias de insectos que son enemigos naturales de G. brimblecombei como Coccinellidae, Anthocoridae, Chrysopidae, Hemerobiidae, Syrphidae, arácnidos, hormigas, etc. Pero pese a que tiene varios enemigos naturales, estos no son capaces de controlar la plaga de manera eficiente.

En Estados Unidos los especialistas en control biológico omportaron de Australia una avispa parasitoide del género Psyllaephagus (Encyrtidae) que es altamente específica para G. brimblecombei.

Debido a que es problema principalmente de áreas urbanas, la mejor opción a largo plazo es el control biológico. En el estado de Jalisco se realizo la introducción del enemigo natural Psyllaephagus bliteus el cual ha resultado en un cierto control biológico del psílido donde se tiene una taza de parasitismo de un 50 hasta 80%. Se recomienda realizar liberaciones constantes de este insecto en las áreas con mayor infestación.

Existen varias familias de insectos que son enemigos naturales de G. brimblecombei: Coccinellidae, Anthocoridae, Chrysopidae, Hemerobiidae y Syrphidae. Pero pese a que tiene varios enemigos naturales, estos no son capaces de controlar la plaga de manera eficiente. La única especie que ha logrado mermar las poblaciones de la conchuela del eucalipto con buenos resultados es la avispa parasitoide Psyllaephagus bliteus Riek (Hymenoptera: Encyrtidae) originaria de Australia, se ha distribuido y naturalizado en varios países donde también se encuentra G. brimblecombei, pero los índices de parasitismo de manera natural son algo erráticos, pudiendo variar desde valores casi nulos hasta máximos de 53.3%.