Geoportal FIPRODEFO > Plan de Ordenamiento Forestal Metropolitano (POFMET) > Guia de plagas forestales urbanas > Plagas > Hormiga cortadora (Acromyrmex spp.)

Clasificación

Reino: Animalia
Fillum: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Suborden: Apocrita
Familia: Formicidae
Género: Acromyrmex (Mayr, 1865)
Especie: spp.
Nombre científico: Acromyrmex spp.

Tipo de daño: Defoliador
Zona del daño: hojas

Las hormigas cortadoras del genero Acromyrmex se caracterizan por cortar material vegetal para cultivar un hongo simbionte del cual se alimenta toda la colonia. Esta característica, junto con la amplia polifagia que presentan, las convierte en una de las principales plagas agrícolas y forestales.

Las hormigas cortadoras de hojas se diferencian de la arriera por tener cuatro pares de espinas en el tórax a diferencia de tres pares en el caso de la arriera.

Las reinas viven de 15 a 25 años poniendo huevos a una tasa aproximada de 1.500.000 por año. Si esta reina llega a morir se muere todo el hormiguero. Las obreras viven de cuatro a siete meses en promedio, pero los soldados suelen durar dos años. Por otra parte, los machos alados duran muy poco, pues mueren después de copular en el vuelo nupcial.

La hormiga cortadora tiene metamorfosis completa:

Huevo: 25 días

Larva: 25 a 52 días

Pupa: 14 días

Adulto: varios meses.

Antes del inicio de las lluvias, salen de un hormiguero maduro aproximadamente 5.000 hembras aladas y 10.000 machos con el objeto de realizar el vuelo nupcial, de tal manera que copulan de 7 a 8 veces. De las hembras copuladas que sobreviven, solo un 2 a 4% de ellas se enterrarán, se convertirán en reinas y formarán un nuevo hormiguero.

La nueva reina lleva el hongo de su hormiguero madre en su aparato bucal, el cual es depositado en su nuevo nido para que empiece su desarrollo. Mientras el hongo crece la reina va colocando varias clases de huevos: unos que son utilizados para la alimentación de la pequeña colonia y otros van a dar origen a las obreras que continúan construyendo el hormiguero que a los 2 ó 3 meses salen al exterior.

Atacan todo tipo de especies forestales.

Los signos más evidentes tras el taque de la hormiga cortadora es la presencia de cortes en forma de semicírculo en los bordes de las hojas, hojas cortadas por el peciolo y tallos cortados en plantines. Los signos visibles incluyen el ápice de la copa defoliado, presencia de caminos de forrajeo y presencia de nidos superficiales.

Las hormigas al cosechar las hojas causan la defoliación parcial o total.

Es una plaga primaria que ataca independientemente del estado de la planta. En plantas de menos de seis meses la defoliación por hormigas cortadoras puede provocar su muerte. Una sola colonia adulta puede atacar en promedio el 12% de una hectárea arbolada.

En ambientes urbanos no tiene enemigos naturales.

No existen medidas preventivas conocidas y eficaces.

El control químico se realiza con cebos tóxicos a base de pulpa de naranja y los ingredientes activos Fipronil o Sulfuramida, los cuales actúan por ingestión matando a las obreras. La forma de aplicación más efectiva es de manera localizada al lado del camino de forrajeo, pero nunca dentro de este.

El control biológico natural a través de predadores, parásitos y microorganismos, especialmente durante el vuelo nupcial y algunas horas después es importante para el manejo de la hormiga.

Las aves silvestres y domesticas que son insectívoras y omnívoras, también son enemigos naturales importantes para la regulación de la población de hormigas.

La aplicación en forma de cebos, con avena en hojuelas y jugo de naranja, de hongos como Beauveria, Metharizium, Trichoderma y Penicillium han demostrado una buena efectividad reduciendo la actividad de las hormigas por 7 semanas a niveles mínimos de daños. Las aplicaciones pueden ser repetidas utilizando una especie diferente cada vez.