Geoportal FIPRODEFO > Plan de Ordenamiento Forestal Metropolitano (POFMET) > Guia de plagas forestales urbanas > Plagas > Ácaro de las yemas del mango (Aceria mangiferae)

Clasificación

Reino: Animalia
Fillum: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Trombidiformes
Suborden: Prostigmata
Familia: Eriophyidae
Subfamilia: Eriophynae
Género: Aceria
Especie: mangiferae
Nombre científico: Aceria mangiferae (Sayed, 1946)

Tipo de daño: Succionador de savia
Zona del daño: Yemas y brotes

Aunque el ácaro A. mangiferae ha sido considerado solamente como vector de Fusarium spp., en los últimos años se ha clarificado su relación con la presencia de tejido malformado. Generalmente los mayores porcentajes de malformación floral se asocian con alta infestación por el ácaro.

El ácaro es de color blanquecino y forma de torpedo, con el rostro curvado hacia abajo. No es visible a simple vista debido a que su tamaño como adulto apenas alcanza de 225 a 250 micras de longitud.

El ciclo biológico desde la eclosión hasta que alcanza el estado adulto se completa en alrededor de 6 días. Bajo temperaturas de 26 °C y humedad relativa del 70%, el estado de huevo dura aproximadamente 5 días y, después de la eclosión, el estado de larva se completa en 3 días, seguido de un periodo de reposo de 4 horas para pasar al estado de ninfa, el cual a su vez dura 2 días. El estado adulto se inicia después de un segundo periodo de reposo de 12 horas.

Mango (Mangifera indica)

Uno de los síntomas más evidentes en brotes infestados es la malformación de la inflorescencia, dándole el aspecto como de penacho o roseta, pareciendo que todo sale de un mismo punto. Las flores dañadas son de color verde oscuro y más grande que las de las panículas normales; la mayoría de las flores son estaminadas y rara vez llegan a amarrar fruto.

La malformación floral se presenta como un desarrollo anormal de las inflorescencias. Los ejes primarios y secundarios de la panícula se acortan, engruesan y producen muchas ramificaciones fuertemente agrupadas entre sí. Las inflorescencias afectadas continúan su crecimiento aun después del acuajado de fruto y permanecen verdes por largos periodos, incluso después de la cosecha. Posteriormente se marchitan y quedan como masas compactas de color oscuro que permanecen adheridas al árbol hasta el siguiente ciclo.

Cuando el ataque ocurre en plántulas muy jóvenes, se detiene su crecimiento y eventualmente pueden secarse. En plantas de mayor edad el tejido malformado se ceca después de algunos meses, sin embargo, pueden continuar su crecimiento a pesar de la presencia del problema; en estos casos pueden ocurrir, indistintamente, brotes sanos o dañados por arriba de las partes afectadas, además, se reduce el rendimiento al dañar las inflorescencias impidiendo la formación de frutos.

Los arboles dañados en forma intensa por la enfermedad se ven débiles y se tornan improductivos.

Cultural:

La principal fuente de contaminación lo constituye la presencia de panículas dañadas del ciclo anterior que se dejan en los arboles; por lo cual, conviene eliminarlas año con año e incinerarlas. Se debe podar de 80 a 100 centímetros a partir del ápice.

Químico:

Aplicar al follaje 400 g de azufre humectarle en 100 L. de agua, con equipo de aspersión terrestre de tipo parihuela. Se sugiere realizar una aplicación mensual de marzo a junio, ya que es cuando se presentan las máximas poblaciones de ácaro y la formación de brotes tiernos (punto crítico de la infestación).

Control Biológico:

El depredador fitoseido Amblyseius swirskii Athias-Henriot se asocia comúnmente con el acaro del brote del mango. Es un ácaro depredador perteneciente a la Familia Phytoseiidae, dentro del control biológico, clasificaron esta especie como tipo III, debido a que es un ácaro generalista de amplio nicho trófico. Consume principalmente huevos y estadios ninfales de Bemisia tabaci, Trialeurodes vaporariorum (Homoptera: Aleyrodidae) y estadios juveniles de Frankliniella occidentalis (Thysanoptera: Thripidae). Secundariamente, consume Tetranychus urticae, T. cinnabarinus (Acari: Tetranychidae), Polyphagotarsonemus latus (Acari: Tarsonemidae) y polen.